Primera parte del video - Hector y su amigo granuja pasaban por el barrio. Su necesidad de vaciarse las pelotas era insoportable... Héctor me enseñó su último vídeo sexual y me preguntó si podía recibir dos pollas. Como buena zorra que soy, no pude negarme. A esto le siguió más de una hora de relleno de garganta y coño. Tuve que aguantar sus grandes pollas dobles antes de que me llenaran.